JUDAISMO
- FESTIVIDADES                            
- PARASHA                   
- COLUMNISTA INVITADO            - LAG BAOMER            
- EL TIGRE SEMITA                        


FESTIVIDADES


El 7 de mayo se conmemoró Iom Hazikaron le Jalalei Maarjot Israel, Día de la recordación de todos los héroes que dieron su vida por el estado y el Pueblo de Israel.

En memoria y homenaje a los caídos víctimas del terror por Israel
rendimos honor y gloria.

Zijronam LeBrajá
Bendita sea su memoria

 

El  22 de mayo celebramos Lag Baomer.
Se acostumbra encender fogatas.

Encendido de las velas de Shabat
Viernes, 23 de Mayo
5:27 P.M

 

 

 

 

 

COLUMNISTA INVITADO

Tuvimos como invitado al reconocido periodista, profesor e historiador argentino Julián Schvindlerman,   el día Jueves 27 de marzo en los salones del Club Social CIF.

Con este interesante e importante título,
Irán Nuclear: repercusiones  regionales  e  internacionales, Julián logró captar la atención de todos los asistentes quienes agradecimos la  presencia de este importante personaje, esperamos vuelva pronto para seguir al día con las noticias de actualidad.


En un excelente y ágil mano a mano en el programa de TV Puntos de Vista, que dirige el renombrado periodista barranquillero Manuel de la Rosa entrevistó a Schvindlerman. El intercambio, por la genialidad y claridad de las preguntas, respuestas y comentarios expuestos por ambas partes, nos dieron una amplia perspectiva sobre la delicada situación de Israel, Medio Oriente,Latinoamérica y el mundo en general.



Prof. Julián Schvindlerman
Escritor y analista político argentino.

Licenciado en Administración de la U. de Buenos Aires y MA en Ciencias Sociales de la U. Hebrea de Jerusalem.  Director Ejecutivo Adjunto de United Nations Watch (Suiza), colaborador frecuente del  Miami Herald, Haaretz, Clarín, TV Martí, Voice of America, y otros muchos medios más.  Autor del libro “Tierras por paz, Tierras por guerra” y del ensayo “El otro eje del mal, antinorteamericanismo, antiisraelismo y antisemitismo”.


ENTREVISTA TELEVISIVA

  www.julianschvindlerman.com.ar

 

EL TIGRE SEMITA

Carlos Alberto Montaner

Primero se comenzó a hablar de los cuatro ''tigres asiáticos'': Taiwan, Singapur, Corea del Sur y Hong Kong. Eran países que en el curso de una generación saltaron de la miseria al desarrollo. Luego siguieron Nueva Zelanda (el tigre anglo), Irlanda (el tigre celta), e incluso Chile, al que comienzan a llamar el ''tigre latino'', país que parece decididamente encaminado a formar parte del primer mundo.
Lo curioso es que entre esas historias de éxito nadie cita la más impresionante de todas: Israel. Por estas fechas se cumplen 60 años de su tumultuosa fundación en el inhóspito arenal del Medio Oriente. Entonces casi nadie apostaba por la supervivencia de aquel pequeño Estado surgido en la tensa primavera de 1948 en medio de los primeros combates de la guerra fría. Los padres fundadores eran apenas un puñado de soñadores asediados por decenas de millones de árabes dispuestos a aplastarlos. No tenían ejército ni dinero, y provenían, algunos de ellos, del espantoso matadero nazi donde seis millones de judíos acababan de ser ejecutados en el más siniestro genocidio que registra la historia de la humanidad. Tenían, eso sí, una desesperada convicción: construir un espacio seguro y decente en el que el atormentado pueblo judío pudiera sobrevivir al brutal antisemitismo esporádicamente practicado por casi todas las otras naciones monoteístas surgidas de Abraham, el padre común de judíos, cristianos y mahometanos.
Israel lo tenía todo en contra: la geografía, los vecinos, el suelo miserable y seco, la escasa y variada población, incluso el idioma, porque el hebreo era una lengua ritual, prácticamente muerta, confinada a la sinagoga y a la lectura de los libros sagrados, que hubo que revitalizar mientras la población judía se comunicaba en los idiomas vernáculos de los países de donde provenía. Unos lo hacían en alemán, otros en polaco o en yiddish; los había que sólo dominaban el turco, el árabe o el griego. La etnia, además, se dividía profundamente en dos comunidades no siempre bien avenidas: los asquenazí, generalmente de origen germano-polaco, y los sefarditas, originalmente procedentes de España, de donde fueron expulsados en 1492.

No existía, pues, un pueblo judío, sino diversos pueblos judíos forjados en la diáspora, incluidos los que emigraban desde Yemen, Marruecos, Etiopía y, sobre todo, de Rusia. Tampoco poseían ningún fenotipo dominante que los caracterizara físicamente. Se vinculaban, además, de distintas maneras a la tradición religiosa y cultural del nuevo y desconocido país, ostentando muy diferentes grados de desarrollo intelectual y académico. Variedad que, sin duda, no era el mejor cohesivo para unificar a la vacilante nación que dio sus primeros pasos en medio de una invasión destinada a ``echar a los judíos al mar''.

¿Qué hicieron en sesenta años los israelitas con ese mosaico abigarrado y difícil? Hicieron una complejísima democracia parlamentaria, reflejo de la diversidad de una vibrante sociedad que hoy cuenta con más de siete millones de habitantes, radicados en un diminuto país de apenas 20,000 kilómetros cuadrados, que disfrutan de todos los derechos individuales, en la que las poderosas fuerzas armadas están subordinadas a la autoridad de los civiles. Hicieron un gobierno razonablemente eficaz, más honrado que la media, pese a las turbulencias en las que han tenido que vivir. Hicieron un país con una población altamente educada, con el menor índice de violencia social del mundo, incluido ese 16% de personas de religión islámica, una minoría, también israelí, difícilmente asimilable, aun cuando constituye el grupo árabe --hombres y mujeres-- que más libertades y prosperidad posee de cuantos pueblan la tierra.

Israel hoy tiene un per cápita (PPP) de US$29,000 y, de acuerdo con el Indice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas, que mide la calidad de vida, forma parte de los treinta países punteros del mundo, entre Alemania y Grecia, donde no comparece ninguna otra nación del Medio Oriente (ni de América Latina), pese a que tiene que dedicar a su defensa nada menos que el 8% de cuanto el país produce, porque ya se ha desangrado en por lo menos tres costosas guerras y mañana pudiera comenzar la cuarta.

¿Cómo Israel ha logrado este milagro económico? Esencialmente, cultivando su enorme capital humano y sus virtudes cívicas, a base de inteligencia, rigor, trabajo intenso y respeto a la ley, lo que le ha permitido ser muy eficiente en la agricultura, las comunicaciones, la electrónica, la fabricación de equipos médicos, aviación e industria armamentística, y hasta en el ámbito espacial, dado que ya hay satélites israelíes girando en torno a la tierra.

No todo, por supuesto, es perfecto en el país, pero para juzgar a Israel siempre hay que preguntarse dónde existe otra sociedad libre y desarrollada que en apenas seis décadas, surgiendo de la nada y contra viento y marea, ha conseguido los logros obtenidos por el pueblo hebreo. Es hora de empezar a hablar del tigre semita. Hay que estudiar muy bien lo que allí se ha hecho. Es casi milagroso.

 

PARASHA BEJUKOTAI

La parasha de esta semana se llama Bejukotai. Con ella completamos la lectura del tercer libro de la Tora, el libro de Vaikra, Levítico que trata en su gran mayoría de las reglas y normas que debían cumplir los sacerdotes de la tribu de Levi.

En esta parasha leemos un párrafo muy particular, llamado Tojejá, que esta compuesto por versículos de admonición, reprensión y prevención.

En esta sección semanal están claramente definidas las opciones que tenemos al elegir. Si elegimos por el camino que D´s indica seremos recompensados por ello, si por el contrario nos desviamos por la senda opuesta habremos de recibir una serie de castigos que son enunciados en la Tojejá.

El hombre bíblico tenía una concepción de mundo distinta a la que tenemos hoy en día. Tal vez motivados por la cercanía de la presencia divina, la sensación permanente de esa presencia, las necesidades de aquellas personas eran únicamente materiales, a saber lluvias en el tiempo correcto, abundancia en los campos, victorias en las batallas. El hombre bíblico prácticamente no tenía necesidades espirituales. (Tal vez se podría mencionar el deseo de que sus sacrificios sean bien recibidos).

A partir del alejamiento de la presencia divina del hombre (representada por la destrucción del templo) y el alejamiento del hombre de D´s, el ser humano tiene sobre todo necesidades espirituales (ser recibido en el mundo venidero, tener un buen nombre, dejar un legado, etc.)

Un mensaje actual de la Tora y de esta parasha en particular es que el hombre no sólo debe cumplir con la voluntad de D´s de manera automática, mecánica y sin cuestionamientos, por el contrario, debe vivir la experiencia judía de acuerdo a las necesidades de cada generación respondiendo las preguntas y a los desafíos con los que se enfrenta. Por lo pronto debemos comenzar por acercarnos a D´s y hacer que Él se acerque a nosotros.

 

LAG BAOMER

Todos los años el día dieciocho del mes de Yiar, los judíos alrededor del mundo celebramos Lag Baomer.
Los más pequeños son los encargados de preparar el arco y la flecha y los adultos los que se dedican a la preparación de las fogatas.
Que es lo que hace de este día un día especial?

Si bien no hay documentos o pruebas que aseguren que se trata de una fiesta militar,  casi con seguridad celebramos una victoria de Bar Cojba y su ejército sobre los romanos quienes dominaban Israel.
La leyenda talmúdica cuenta que el día 33 del omer cesó la epidemia y dejaron de morir los alumnos de Rabí Akiba por lo tanto se transformó este día en un día de alegría.

La realidad indica que a pesar de la revolución de Bar kojba y su ejército los romanos continuaron dominando Israel por lo tanto se hubiese considerado subversivo festejar una victoria de los rebeldes, razón por la cual el “verdadero” motivo del festejo de Lag Baomer aparece oculto.

En el siglo 16 se le agregó a esta festividad un motivo adicional de alegría. La leyenda talmúdica cuenta que Rabi Shimón Bar Iojai, alumno de Rabí Akiba, fue acusado de conspirar contra los romanos. Se escondió en una cueva junto a su hijo Rabi Eleazar durante trece años. En ese lapso de tiempo, según la leyenda, escribió el Zohar, el libro del esplendor, el más importante de la mística judía.

Rabi Shimón pidió ser recordado con alegría, por ende en la fecha de su fallecimiento nos alegramos por su legado y cumplimos con su última voluntad.

Rabino Fabián Werbin